El servicio de Farmacia del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, y en colaboración con los servicios de Oncología y Hematología, ha obtenido el Sello de Calidad en Información al Paciente en la categoría oro por la manera en que informan a los usuarios oncohematológicos sobre sus patologías, su tratamiento y las opciones que tienen a su disposición.
La Fundación de Ciencia del Medicamento y Productos Sanitarios (Fundamed) y la Alianza General del Paciente (AGP) son los organismos que conceden este reconocimiento, que acredita la correcta prestación de la asistencia sanitaria, incluyendo el deber de información y de documentación clínica por parte de los profesionales sanitarios.
El objetivo del certificado es asegurar que todas las personas tengan acceso a información científica y asistencial que les ayude a comprender su patología, su pronóstico, las opciones de tratamiento y los efectos secundarios que pueden surgir a corto y largo plazo.
El diploma y la placa conmemorativa que acredita al complejo hospitalario como centro de referencia en información al paciente oncohematológico lo recogieron los jefes y jefas de los servicios implicados en un acto que contó con la presencia del presidente de Fundamed, Santiago de Quiroga, y la directora de Marketing de BeOne, Vanesa Roig, entidad que colabora en la iniciativa.
El Hospital Universitario La Candelaria se une a otros centros hospitalarios del territorio nacional que disponen de dicho reconocimiento como el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, Hospital General Universitario Gregorio Marañón, el Hospital Universitario 12 de Octubre, el Hospital Universitario La Paz (Madrid), el Hospital Universitario Vall D’Hebron (Barcelona), el Hospital Universitario A Coruña y el Hospital Clínico Universitario de Salamanca.
El centro ha impulsado en los últimos años una automatización de procesos logísticos y de dispensación, de forma que se aumente la seguridad del paciente, se optimicen los tiempos y recursos de los trabajadores y se refuerce el control y seguimiento del fármaco.
Asimismo, los profesionales han desarrollado progresivamente una medicina personalizada, adaptando los tratamientos a las características clínicas y necesidades individuales de cada paciente, realizando un seguimiento continuado e informando sobre asociaciones de pacientes o aplicaciones que mejoran su adherencia.