El Consorcio de Bomberos de Tenerife ha implementado, durante el mes octubre, un programa de simulacros destinado a mejorar la preparación de los efectivos ante emergencias con derrame de combustible en entornos de riesgo como aeropuertos, refinerías o gasolineras.
El presidente de la institución, Iván Martín, señala que “con estas actuaciones, se pretende mejorar la capacitación del personal para atender este tipo de servicios con la mayor seguridad, agilidad y coordinación con el resto de medios implicados”.
El Oficial Jefe, Florencio López, señala que el objetivo es ofrecer a los efectivos una perspectiva real de cómo sería una emergencia en estos espacios y, sobre todo, proporcionarles claves y protocolos sobre el procedimiento a seguir en recintos con sus propias normas de seguridad, reglamentaria y cuerpos al mando. “Ante una supuesta emergencia, en casos como el Aeropuerto Tenerife Norte y la Refinería de Santa Cruz seríamos activados a modo de refuerzo y colaboración porque dichas entidades cuentan ya con sus propios equipos de bomberos”, explica.
En este sentido, añade que estos simulacros resultan fundamentales para que los efectivos pongan en práctica su papel en una emergencia dentro de un área controlada, “sin el estrés ni la incertidumbre que implicaría una activación real”.
Tres ejercicios prácticos
De esta manera, a lo largo del mes se desarrollaron tres ensayos en distintos puntos de la isla.
El primero tuvo lugar el 7 de octubre en el Aeropuerto Tenerife Norte, donde se simuló un accidente de tráfico entre un camión cisterna de Cepsa Aviación y un turismo con derrame de combustible.
Tras la activación del Centro Coordinador de Emergencias de Bomberos de Tenerife en el 112, una dotación se desplazó al lugar para colaborar con el personal de Aena en la contención del vertido mediante un colchón de espuma de seguridad y un control preventivo durante el trasvase posterior del combustible.
El 17 de octubre, el escenario fue la Refinería de Santa Cruz, donde se recreó la presencia de fuego en la superficie de un tanque de gasolina de 44 metros de diámetro y 16 de altura. Este ejercicio permitió activar el Plan Canario de Protección Civil por Riesgo Químico y comprobar la coordinación, capacidad de respuesta y eficiencia ante una emergencia de gran envergadura.
Finalmente, el 22 de octubre, efectivos del parque de La Orotava participaron en un simulacro en la gasolinera de Palo Blanco, en Los Realejos, donde se recreó la fuga de combustible de un camión cisterna tras colisionar con un vehículo agrícola. En esta ocasión, los bomberos fueron los primeros intervinientes y se encargaron de controlar, subsanar el vertido y garantizar la seguridad durante el trasvase del combustible, en coordinación con el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias, el Plan de Emergencias Municipal y el Plan Territorial Insular de Emergencias de Protección Civil de Tenerife.
Caso real
Estas actuaciones han servido de ensayo para emergencias reales como la ocurrida este martes, 28 de octubre, en el municipio de Adeje.
Sobre las 22:10 horas, efectivos de los parques de San Miguel de Abona y Guía de Isora, junto con voluntarios de este último municipio y Adeje, fueron requeridos por el incendio de un almacén con mercancías peligrosas en la avenida Barranco las Torres. El propietario de la empresa informó que en el interior se almacenaban 300 kg de cloro en tabletas, 200 litros de ácido clorhídrico y 100 litros de hipoclorito, sin concretar el nivel de concentración o disolución de estos productos.
Ante la nube de humo tóxico generada por la quema de estos materiales, los efectivos establecieron un perímetro de seguridad en la zona. Una vez controlado el fuego, sobre las 23:20 horas, confirmaron que la reacción química seguía activa, por lo que iniciaron la creación de un colchón de espuma para su contención, tal y como habían practicado en las semanas previas durante los simulacros.
Hacia las 23:45 horas se confirmó que la liberación de la mayor parte de los gases había sido bloqueada y, posteriormente, sobre las 24:00 horas, se dio por extinguido el incendio y controlada la situación. Aunque, como medida complementaria, se efectuaron cortinas de agua en el exterior para ayudar a disolver las emisiones en el punto de salida, finalizando la intervención alrededor de las 2:00 horas.
Gracias a estas prácticas, el Consorcio de Bomberos de Tenerife refuerza su compromiso con la formación continua del personal, la mejora de los protocolos de intervención y la cooperación con otras entidades, garantizando un mejor servicio público y una mayor calidad en la respuesta ante cualquier tipo de emergencias con sustancias peligrosas.