Una vecina de Guía de Isora ha logrado dejar atrás una deuda superior a los 285.000 euros gracias a la aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad. El asesoramiento de los expertos de Canarias Sin Deuda, empresa especializada en este mecanismo legal en el Archipiélago, ha permitido a Carmen Morales cancelar íntegramente su endeudamiento y recuperar la estabilidad.
La situación de Carmen comenzó a deteriorarse tras la acumulación de recibos impagados de su hipoteca. A esta dificultad se sumó un problema de salud que requería tratamiento urgente. Sin ahorros suficientes para afrontar ambos frentes, se vio obligada a solicitar varios préstamos personales con la esperanza de estabilizar su economía.
El escenario se complicó aún más cuando su expareja, que atravesaba también dificultades financieras, contrató una tarjeta de crédito sin su consentimiento, incrementando la carga económica. Carmen terminó asumiendo sola todas las obligaciones de pago, en un contexto cada vez más adverso.
Su espiral de deuda se complicó aún más durante la crisis sanitaria. “La pandemia y otros problemas personales me afectaron mucho, así que pasé por unos momentos muy angustiantes”, recuerda.
Actualmente, Carmen trabaja por cuenta ajena, y aunque cuenta con una fuente ingresos es insuficiente para hacer frente al volumen de deuda acumulado. Tras analizar su caso, el equipo de Canarias Sin Deuda logró acreditar su situación de insolvencia y tramitar con éxito la aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad, permitiéndole cancelar sus deudas y comenzar una nueva etapa.
Desde Canarias Sin Deuda subrayan que este tipo de situaciones son más habituales de lo que parece y que, en muchos casos, responden a la falta de información y asesoramiento en momentos de vulnerabilidad. “Muchas personas toman decisiones financieras bajo presión, sin conocer que existen mecanismos legales que pueden protegerlas”, señalan.
Carmen conoció la existencia de la Ley de Segunda Oportunidad a través de los medios de comunicación y, tras conocer que ha sido exonerada de sus deudas, anima a quienes atraviesen circunstancias similares a buscar ayuda profesional e informarse sobre sus derechos. Su caso representa una nueva oportunidad para recuperar la tranquilidad y mirar al futuro con esperanza.